sábado, 29 de enero de 2011

APRENDER DEL ERROR

Miguel Ángel Santos Guerra, en su blog El Adarve, nos invita a la reflexión con el post titulado "la fertilidad del error". A mi se me ha ocurrido filosofar en una de las posibles direcciones que se pueden tomar teniendo en cuenta los argumentos que realiza este insigne pedagogo. Transcribo a continuación el comentario que realicé a dicho post: 

El ensayo y el error está ligado a un tipo de enseñanza constructivista o cognitivista, porque interesa tanto o más los procesos que los resultados. 

La enseñanza sin error la ligamos a las teorías conductistas, donde lo que realmente interesa es el resultado y no tanto el proceso cognitivo seguido para llegar al mismo.

En ambos tipos de enseñanza habrá que convenir que se producen procesos, aunque en uno de ellos no se valore, o mejor dicho, se entienda que todos los individuos siguen un mismo proceso para llegar a un mismo resultado.

Uniformidad en la forma de llegar a un resultado nos induce a creer que sólo hay una forma de pensar.

Uniformidad en la forma de pensar nos lleva a que no cabe otra alternativa, de lo contrario se cae en un error.

Quien no falla, se considera en posesión de la verdad.

Quien cree poseer la verdad absoluta, no deja de ser un manipulador.

Que no nos manipulen, que nos dejen errar, que nos dejen pesar.