domingo, 6 de febrero de 2011

LOS NIÑOS DE LOS PLANES DE DESARROLLO

Entre los años 1964 y 1975, época final del franquismo, en España se desarrollaron tres Planes de Desarrollo Económico y Social. Como consecuencia de los mismos se vivieron momentos de gran crecimiento económico y con el mismo un notable aumento de la natalidad.

En mi caso, nacido en 1964, aún recuerdo como en mi colegio las aulas eran de 40 alumnos, sin duda estaban masificadas. Además los nacidos en este año fuimos la primera generación que entró con la Ley General de Educación de 1970, entonces teníamos 6 años.

Fuimos a clases masificadas, más tarde desbordamos la capacidad de los institutos de Bachillerato y finalmente también llegamos a la universidad en masa.  Con nosotros y con las generaciones siguientes en este país la pirámide de población de los años setenta tenía una base muy amplia y un vértice superior muy estrecho, producto de la guerra civil.


Posteriormente cuando intentamos acceder a nuestro primer empleo, en los años ochenta, nos encontramos con los primeros años de paro, las ratios opositores/alumnos en magisterio eran demenciales, de hecho se consideraban de las oposiciones más duras, no por su dificultad, sino por la enorme competencia que se producía, aún recuerdo en mi primera oposición que íbamos más de doscientos para tres/cuatro plazas en la especialidad de ciencias sociales.

Una vez accedimos con bastantes dificultades a nuestro primer empleo y cotizamos y cotizaremos como cualquier otro español, nacido antes o después de los niños de los planes de desarrollo, nos encontramos que, además, hemos de trabajar durante más tiempo, tendremos que jubilarnos más tarde. Dicen que viviremos más años, aunque por otro lado se dice que esta tendencia empieza cambiar, es decir que viviremos menos que nuestros padres en razón a que nuestra calidad de vida está siendo peor.

La realidad es que los niños de los planes de desarrollo seremos, si llegamos, un colectivo muy grande de jubilados a los que la población activa de ese momento no podrán compensar con sus aportaciones a la Seguridad Social. En la actualidad la pirámide de la población se ha invertido, el número de nacimientos durante las dos últimas décadas ha disminuido y los ancianos, en un espacio de 15-20 años seremos un colectivo muy grande.

Se ha jugado con la población, en unos momentos que interesó se fomentó y se potenció la natalidad, mientras que en otros convino que ésta se controlara o frenara. Jugar de esta forma con la población es jugar con pólvora, y como está pasando se pueden quemar, bueno, ellos no, porque los que gobiernan ya se encargan de que todas estas medidas de recortes y de austeridad no les afecten, a los que realmente fastidian es al ciudadano de a pie.

Los niños del desarrollo nos ha tocado vivir una vida bastante cómoda, en el sentido de,que hasta el momento, en este país no se había producido un periodo tan largo de paz y tampoco hemos sufrido, por lo general, excesivas penurias en el plano económico, eso es cierto, pero también lo es, que hemos hecho frente a una vida profesional bastante competitiva y finalmente larga, para los que estemos trabajando, porque muchos otros verán las cosas desde el desempleo.