lunes, 29 de abril de 2013

DOCENTES DE ÉLITE

Leo en el diario.es "El PP propone un modelo de acceso a la docencia que atraiga a los mejores expedientes". En principio parece una buena idea. La docencia requiere personal muy preparado para tan difícil tarea. 

Supongo que para entrar en el grado de magisterio se requerirá una nota de selectividad muy alta. Supongo que los planes de estudios de los grados de magisterio serán profundamente revisados, porque los nuevos maestros deben llevar una formación pésima. Supongo que se incentivará la formación continua del profesorado funcionario porque no está haciendo bien su trabajo. Supongo que los sueldos de los docentes se nivelarán con los que ganan médicos, arquitectos, abogados, ingenieros,... porque de alguna manera habrá de atraer a las personas que cuenten con un buen expediente. Supongo que a esos nuevos docentes se les dotará de una prestigio social y una autoridad tal que impidan que sean linchados por los padres o por los propios alumnos. Supongo que esos docentes contarán con amplios recursos didácticos. Supongo que esos brillantes expedientes tendrán vocación Supongo que la sociedad será tan ideal que no se presentarán ningún tipo de problemas en las aulas. Supongo que todos los problemas familiares se resolverán y no tendrán incidencia en el aprendizaje de los alumnos. Supongo que cuando un padre se queje en el servicio de inspección educativa por una simpleza el inspector de turno lo mande a "freír espárragos". Supongo que cuando ese profesor de élite llame a la Delegación de Educación para presentar una queja se le atenderá en la misma medida que se le atiende a las familias. Supongo tantas y tantas cosas... 


De la misma manera que yo supongo, cabe suponer, puesto que hay reformar casi todo lo que afecta a la educación, que para el PP y el ministro Wert los docentes actuales no tenemos preparación alguna, no nos reciclamos, no tenemos vocación, somos unos mercenarios, tenemos faltas de ortografía (y lo dicen en voz alta en Madrid para justificar estos cambios), no sabemos educar ni instruir a nuestros alumnos, no sabemos tratar a las familias, no nos debe importar los resultados escolares de los niños,... en definitiva que debemos ser unos parásitos que no sabemos enseñar.

Quizás todo esto no sea más que una forma de desacreditar la enseñanza pública en beneficio de la privada. 

Quizás el ministro tenga razón y, puesto que nuestra función es trascendental, se deban elegir entre los mejores. A mí siempre me ha parecido bien que en el magisterio entren personas bien preparadas. De la misma manera, en la política, que necesitamos brillantes personalidades, también deberían llegar los mejores, pero lamentablemente estamos viendo que eso no ocurre así, nos han llevado a la ruina, se han enriquecido a consta del dinero público, y en vez de los más brillantes los que destacan son los más "listos".

Yo también pido docentes de élite, políticos de élite, médicos de élite, fontaneros de élite, albañiles de élite, servicios sociales de élite, abogados de élite, jueces de élite,... en definitiva, una sociedad de élite.

Efectivamente en la enseñanza se requieren buenos profesionales y para ello es necesario una buena y adecuada preparación. No sé si la preparación específica para la docencia que se imparte en la universidad tiene mucho que ver con la exigencias de la realidad escolar. Un "preparador" de maestros debiera de ser un maestro, difícilmente un técnico universitario que no ha pasado por la escuela y no sabe como es y se comporta un niño en edad escolar puede transmitir lo que se "cuece" en ella. ¿Y en la universidad están los mejores docentes?...

Sí señor ministro, hay que cambiar muchas cosas, pero los cambios han de realizarse sobre los cimientos no sobre los tejados porque de lo contrario la casa se hunde.

No sé yo que podrá entender el señor ministro por un buen profesor, seguro que dista mucho lo que puede pensar otro político del bando contrario. ¿Queremos docentes educadores o queremos instructores? Si nos fijamos en países como Finlandia, vamos a fijarnos en todo, no sólo en una parte de ese todo.

Lo que no se da cuenta el señor ministro es que la mayoría de los enseñantes somos docentes de élite, hemos obtenido una plaza en uno de los sistemas de oposición más complejos que existen. En mi tribunal de oposición se seleccionaron 20 entre 250. En las oposiciones de este año, la ratio será demencial, quizás 2 entre 200. Le parece poco selectivo. Sin embargo, en la enseñanza privada, a saber cuales serán los criterios para seleccionar al personal ¿Serán tan selectivos? ¿Estarán los mejores?

Que sólo salgan a concurso un 10% de las jubilaciones, dice mucho de que no se apueste por una docencia estable. La calidad de la educación tiene que ver también con la estabilidad del profesorado en los centros, con la continuidad de un línea pedagógica. Sin embargo hay centros donde anualmente los alumnos conocen a un profesor/a distinto.

Finalmente, quién me dice a mi que una persona con un excelente expediente tiene condiciones favorables para desempeñar tantos y tantos roles como los que asumimos actualmente: maestros, educadores, padres, médicos, enfermeros, asistentes sociales, psicólogos, animadores, tutores, agentes de viajes, taxistas, informáticos, ...  No cabe duda, la labor del maestro es compleja pero el sistema de selección no se debe fijar sólo en el expediente, hay multitud de competencias profesionales que van asociadas esta profesión. Dotemos de estas competencias a los maestros y profesores y obtendremos docentes de élite. 


1 comentario:

Esteban DE LAS HERAS GARCÍA dijo...

Como tú bien dices Juan Carlos, parece ser que nos quieren mostrar al mundo, como los "vividores" del sistema, los que menos trabajamos, los que más vacaciones tenemos, los que menos nos preocupamos, los que menos preparados estamos, que maestro puede ser cualquiera, que las oposiciones son una tontería, ect....
Pero la realidad es bien distinta, los que estamos dentro, nos damos cuenta día a día de las dificultades que nos encontramos, ya que cada día nos apretan más las tuercas. Todo el mundo exige mucho, queremos maestros de élite...¡Por favor! Como se puede exigir esas cosas, estando en las condiciones que estamos trabajando, hablo de mi caso particular: tengo dos primeros de primaria con 30 alumnos, dos segundos con 29 y en cada clase tres alumnos/as con dificultades de aprendizaje, este año nos han recortado el presupuesto de material, ect..... ¡así no se puede! Te van aburriendo.Y poco a poco la gente va perdiendo la ilusión. Menos mal que los niños/as son lo mejor de nuestro trabajo y por lo que merece la pena luchar: una sonrisa ya me compensa, un comentario del tipo:¡Profe, me he divertido mucho en tu clase! Hace que recuperes fuerzas y sigas luchando.
Un abrazo Juan Carlos. ¡Cuidate!