domingo, 18 de noviembre de 2012

CONDUCTISMO VERSUS CONSTRUCTIVISMO

Una vez más, las reflexiones del profesor Santos Guerra inervan mis neuronas y me dan motivos para que siga realizando comentarios en este blog. No es fácil tener asuntos de qué hablar cuando llevas comentando y opinando sobre temas educativos y de Educación Física durante cinco años.

En esta ocasión Miguel Ángel realiza una entrada titulada "Pesar al pollo" que, como siempre, es digna de leerla. Y como no podía ser de otro modo, mi inquietud me llevó a realizar algunos comentarios con cierta ironía. Os los traslado más abajo.

La Ley del Péndulo se hace patente de nuevo. De las concepciones constructivistas que impregnaban la LOGSE y la LOE se vuelve a planteamientos conductistas con la nueva Ley que prepara el gobierno actual del PP.

Y es que cada corriente lleva implícita una forma de educar y de enseñar muy distinta. Como sabéis, mientras el conductismo pone el acento en los resultados, luego la evaluación asociada es normativa, el constructivismo se fija esencialmente en el producto, es decir, en los procesos cognitivos que dan lugar a una respuesta, en este caso la evaluación es de tipo criterial.


Pero... además de una filosofía distinta en lo que es el proceso de enseñanza y aprendizaje también implica concepciones diferentes de la educación y los valores que se han de transmitir. Miguel Ángel los expresa de forma eficaz.

Como concluyo en mi comentario, una cosa es lo que los políticos y los pedagogos de la ideología afín proponen y otra cosa muy distinta es cómo se lleva a la práctica. Afortunadamente en la enseñanza pública hay de todo. Este pluralismo de ideas hace que se utilicen distintos métodos y formas de enseñar, y cómo no, de evaluar. 

Defender una u otra corriente puede ser muy arriesgado, ambas se revisten de ventajas e inconvenientes, habría que buscar una intermedia o ecléptica. ¿Quién sabe?  Lo que si hay que tener claro es que la diferencia y el contexto influye poderosamente en el proceso, por tanto los procesos habrá que tenerlos en cuenta.

Os transcribo  a continuación el comentario que hice a la entrada del profesor Santos Guerra.

"En el mundo del deporte, de la competitividad, sólo gana uno. Si el resto son no ganadores no es preocupante, pero si se les considera perdedores me temo que vamos a tener un país de futuros frustrados.

Ligar educación exclusivamente a éxito y dinero habla muy bien de la ideología política de los que están elaborando la futura Ley de Educación.

Cuando interesa más hablar de producto, de resultados, de competencia,... la educación en valores que lleva implícita da miedo: pisar a los demás, individualismo, aislamiento social, lo importante es conseguir el éxito como sea y a consta de lo que sea,...

Volvemos a los inicios de la evaluación, a la medición y la comparación, ¿volveremos a los objetivos operativos? A tomar viento el contexto...

Si se parte de que todos somos iguales, ¿qué va a pasar con los alumnos con necesidades educativas especiales? ¿Volverán a tener una educación asistencial y marginal en centros específicos?

¿Tendremos que volver al "azucarillo" como método de refuerzo del estímulo para llegar a la respuesta deseada?

Seguimos observando que educación e ideología siguen y seguirán siempre estrechamente unidas. Conductismo puro y duro versus constructivismo. Adiós procesos...

Pero, como siempre, una cosa será lo que la Ley proponga y otra muy distinta lo que el docente disponga... Bendita libertad de cátedra..."