domingo, 25 de octubre de 2015

EXPERIENCIA Y EVIDENCIA

Acabo de leer un post titulado "Sobre la formación permanente del profesorado" escrito en su blog por Fernando Trujillo, profesor de la  Universidad de Granada. Su lectura me ha hecho reflexionar sobre diferentes cuestuiones y ha dado pie a que escriba una entrada sobre esta temática "EXPERIENCIA Y EVIDENCIA".

Últimamente estos dos vocablos me están rondando por distintas vías. He llegado a escribir que ciencia y didáctica han de coexistir, que ambos deben ir de la mano y alimentarse mutuamente. Que en educación se ha de investigar, entre otras razones, para poder mejorar la práctica.

La entrada de Fernando no tiene desperdicio, se tocan diferentes ámbitos de la formación. Me quedo con una idea para reflexionar sobre ella.  

"La formación permanente del profesorado comienza en la universidad, en los estudios superiores que conducen a tener la titulación pertinente para poder trabajar en el sistema educativo. Si no existen vías de diálogo entre la universidad y las consejerías de educación, la formación se quiebra en dos etapas desconectadas, perdiendo eficacia y aumentando el gasto posterior".

El profesor Trujillo aporta algunas vías para conectar la formación inicial del universitario con la realidad escolar. Una de ellas es la que ha centrado mi interés para escribir esta entrada: 

"Vincular a una universidad con un centro educativo determinado, y a un investigador universitario con un docente".

¡Qué gran idea! Es una forma de vincular la experiencia de un docente con la evidencia científica que puede aportar el investigador universitario. 


Hoy en día muchos de nuestros investigadores diseñan sus estudios desde sus despachos, en base a otros estudios que han leido, pero apenas si salen de este lugar para conocer la realidad. En educación, como en muchos otros ámbitos, es preciso realizar un diagnóstico inicial basado en hechos que ocurren en la vida cotidiana de nuestros centros. Posteriormente es preciso realizar el trabajo de campo para observar in situ las conductas o comportamientos de los alumnos y alumnas. La mayoría de las veces no existe este tipo diagnóstico inicial y el trabajo de campo se deriva a otras personas (colaboradores).

El investigador, que en muchas ocasiones coincide con el formador de formadores, a veces no solo desconoce la realidad escolar sino que tampoco tiene ni idea de la capacidades del alumnado. Y me pregunto, ¿qué experiencias le puede tranmitir a un futuro docente? ¿Las evidencias están fudamentadas en experiencias? ...

La escuela es un submundo que para conocerlo hay que pisarlo, hay relacionarse con las personas que componen la comunidad educativa porque cada una de ellas puede aportar distintos puntos de vista de una misma realidad. Y para ello se requiere tiempo, no basta con visitas ocasionales. 

Una conexión permanente entre el investigador y el maestro/a puede llevar a plantear temas de investigación ligados a la realidad  y no sustentados en lo meramente teórico. Investigar temas que no tienen transferencdia en la vida no sirven para nada  (en la actualdiad se investiga sobre todo, sea o no práctico, sea o no interesante). De ahí la necesidad que el investigador contacte con los docentes que tienen experiencias donde basar los diagnósticos iniciales. 

Por otro lado, las experiencias son cuestiones personales que no tienen porqué ser extrapolables a las de otras personas. Ni todas las experiencias son aprovechables y útiles. Habla el dicho de que "sabe más el diablo por viejo que por diablo" o que la "experiencia es un grado". El diablo sabe por viejo porque habrá tenido múltiples y diversas experiencias, todas ellas basadas en su cruda realidad. Y la experiencia es un grado cuando se sabe aprovechar.  De ahí la necesidad apoyarse en la evidencia científica. 

Cualquier estudio basado en uno sólo de estos elementos está abocado al fracaso. Sólo los que tengan presentes a ambos, seguro que conduciran a resultados prácticos e interesantes.

2 comentarios:

Jorge Escobar dijo...

Excelente propuesta, por favor permítanme formar parte de ella desde este lado del planeta, porque aunque la distancia nos separa, los ideales como educadores nos unen, un fuerte abrazo.

Esteban DE LAS HERAS GARCÍA dijo...

Buenas propuestas y buenas ideas. ¿Se llevarán a cabo? Creo que los responsables educativos no están muy por la labor.

Un abrazo Juan Carlos.