lunes, 4 de febrero de 2013

¿QUÉ INTERESA A NUESTROS ALUMNOS?

Una vez más la reflexión de Miguel Ángel Santos Guerra en el blog "El adarve" me sirve de inspiración y da pie a que pueda pensar en voz alta. Seguro que estaré equivocado, como siempre... Pero no tengo nada que perder... Además me sirve como ejercicio mental. Cada semana desengraso mis neuronas leyendo a Miguel Ángel. Os lo recomiendo. Es un buen ejercicio, se esté o no de acuerdo con él.

El profesor Santos en la entrada que ha denominado "¿Cuantas patas tiene el artrópodo?" trata, entre otros aspectos, sobre si la escuela responde a los intereses, necesidades e inquietudes de nuestros alumnos.

Parece ser que no, asi lo demuestran los resultados escolares comparados con al media de otros paises de nuestro entorno. Parece que no por la tasa de abandono escolar de los alumnos/as de nuestro pais. Parece que no porque si entramos en cualquier aula en la mayoría de ellas el profesor está siguiendo un libro de texto como guía del proceso de enseñanza-aprendizaje. Parece que no porque hay investigaciones de todos los colores que han preguntado a nuestro jóvenes y así lo manifiestan... 

Y si le preguntamos a nuestros alumnos y alumnas qué les interesan. ¿cual sería la respuesta? Posiblemente multiple y variada. Seguramente dificil de compaginar y aglutinar. ¿Quién sabe? Habría que probar y preguntar, me temo....

¿Y los estados? ¿Qué les interesan que aprenda la población? Seguramente lo que se establecen en los curriculos... Ellos sí parece que lo tienen claro...


Los grandes pedagogos e investigadores de este país, que asesoran a los partidos políticos a la hora de establecer el modelo de educación y el currículo oficial, deben haber realizado algún estudio que reflejen estas inquietudes. Ellos tendrán datos que a un maestro/a o profesor/a de a pie se nos escapa en nuestro cerrado contexto. Imagino que ellos si habrán preguntado y habrán establecido un curriculo en función de dichos intereses.

¿Y las editoriales? ¿Sólo piensan en el mercado y en el dinero o por el contrario se preocupan por ofrecer al profesorado un material que esté en consonancia con dichos intereses y necesidades de los alumnos?... Se supone que las dos cosas...

¿Y las familias? ¿Qué les interesan que aprendan sus hijos e hijas? A veces sus enseñanzas son totalmente contradictorias con las que le ofertamos en los centros educativos. ¿Coinciden los fines de la educación de las familias con los fines de las leyes educativas? Se supone que si, para eso se votan las opciones políticas...

¿Y a los docentes? ¿qué les interesa enseñar? ¿el currículo está acorde con sus intereses y con su formación? ¿Sus intereses se relacionan con los de sus alumnos, con las familias y con el currículo oficial?

Preguntas y más preguntas. En educación dos y dos no son cuatro, afortunada o desafortunadamente, según se mire...

En estos momentos estoy realizando un curso de formación sobre aprendizaje por proyectos. Realmente se trata de una propuesta que parece estar en consonancia con el tipo de enseñanza que se requiere en la actualidad, papel activo del alumno en su proceso de enseñanza-aprendizaje. Parece ser que la investigación es la panacea educativa y es un medio que aglutina los interes e inquietudes de nuestros alumnos. No cabe duda que se presenta como un recurso muy atractivo apriori.

Efectivamente, la sociedad ha cambiado mucho, que se lo digan a mis abuelos que no llegaron a ver si quiera la democracia. Si levantaran la cabeza pensarían que han aterrizado en otro planeta. Pero estos cambios, que en muchos ámbitos de la vida han sido muy radicales, en otros es posible que no tanto. Cierto que en los años sesenta los niños tenían todo lo que había que aprender en la famosa enciclopedia de Álvarez y que hoy en día tenemos la wikipedia que son un millón y pico de Álvarez, más o menos, he realizado la apreciación a ojo de buen cubero... Y es cierto que hoy los conocimientos no son tan trascendentes en la eduación como los procedimientos. Es fundamental que el alumno aprenda a aprender por sí solo... 

También parece que los que nos educamos con la Ley General de Educación (LGE, 1970) no hemos aprendido a hacer nada por nuestros propios medios, no hemos desarrollado ningún tipo de valor, no pudimos adquirir las competencias básicas y nuestra cabeza sólo está llena de datos memorísticos. ¿Y para qué los queremos si tenemos Internet y la wikipedia?... ¿Y quién escribe en la wikipedia? ¿De dónde han sacado esos conocimientos? Los habran copiado de algún sitio. Con el copia y pega se hacen maravillas. ¡Viva las TICs!...

¿Cuántas patas tienen los artópodos? puede ser motivo para realizar un proyecto de investigación y obtener una gran cantidad de información que no sevirá tampoco para nada... porque a no ser que te interese mucho el mundo animal, y en concreto el de los artrópodos, dudo mucho que se quede en la memoria. Ya sé que lo importante es que el alumno aprenda por si mismo a buscar la información. Meterse en google y aprender a manejarlo es un aprendizaje de 5 minutos, aproximadameeeeente... hora arriba, hora abajo...

No sé si la enseñanza es exclusivamente cuestión de intereses e inquietudes. Está demostrado que cuando un alumno/a no quiere aprender, no hay "güevos"..., como dicen en mi tierra...  También es cierto que hay alumnos que les interesa un pimiento la escuela y sin embargo obtienen sobresalientes, posteriormente sacan sus doctorados y logran un puesto de trabajo de alto estanding, ... siiii.... en otros paises... Aquí, parece ser que los "desinteresados" son los que se quedan y nos gobiernan... Entiendase desinteresado hacia la educación, porque intereses de otro orden si que hay, y muchos...

Digo yo, ¿la actitud del profesor hacia sus alumnos/a vale para algo?, aunque no les haya preguntado cuales son sus intereses e inquitudes... ¿Quizás sea su forma de actuar la  que consiga que lo que hace sea interesante para los alumnos? 

Preguntas, preguntas y más preguntas,... ¿cuáles son las respuestas? Dichoso artrópodo la que está liando en mi cabeza... Si al final tendré que cortarle las patas....

4 comentarios:

Javier Escajedo Arrese dijo...

Yo también tengo más preguntas que respuestas Juan Carlos; dudo, recelo, desconfío por sistema de quien lo tiene todo claro, de quien no se hace preguntas, de quien da respuestas definitivas alegremente.
Tenemos problemas estructurales graves en nuestro país respecto a nuestro sistema educativo; 1-falta de visión de estado, 2-dualidad selectiva a través de un sistema de conciertos y 3-cuerpos docentes diferenciados de difícil acomodo en una única etapa educativa (la obligatoria). Ello produce, me parece, A-división entre comunidades, B-selección injusta entre alumnos y C-desunión entre profesores. Por citar los más graves en mi opinión.
Por otro lado tenemos una literatura pedagógica sobredimensionada, padecemos conferenciatitis (además de titulitis), mucho profesorado con expertitis salido de las aulas y aterrizado en los despachos. Se han sobre-introducido dudas en el ejercicio docente a pie de aula, con alumnos de verdad, los propios del nivel obligatorio en cuestión (no profesores –expertos- haciendo prácticas con profesores –nobeles- en los salones de actos y simulando situaciones de clase –sin- alumnado real). Yo he conocido doctas –prácticas- de técnicas de grupos y/o resolución de conflictos entre profesores, en el salón de actos y a partir de las seis de la tarde en una escuela vacía de niños cuando a las nueve de la mañana en el mismo día niños y niñas llenaban los rincones de la escuela toda.
No menosprecio, por ejemplo, la importancia de la memoria en la producción de aprendizajes. Una mala digestión pedagógica en este sentido he observado en jóvenes maestras avergonzadas ante el canto del abecedario o de las tablas de multiplicar como una forma más, entre las demás, para memorizar cosas tan simples que tanto ayudarán en consultas alfanuméricas a la búsqueda de información o en rápidos cálculos circunstanciales.
No me preocupa mayormente la dicotomía proceso-producto, me interesan los dos. No me preocupa mayormente el enfoque -aprender a aprender-; a todo ello lo llamo –aprender- y me basta. Aprendo cuando escucho, cuando investigo, cuando descubro, cuando leo, cuando juego, cuando experimento o practico algo... etc. y creo que los niños también.
El marcado carácter funcional del aprendizaje ahora encumbrado con el enfoque dado por competencias me parece bien, es importante concretar el saber en acciones prácticas, aprender haciendo y saber hacer lo aprendido... pero ello no resta nada a mi interés por conocimientos abstractos manejables especulativamente a través de la reflexión individual, la lectura personal, la escucha disciplinada de una exposición que cuando es buena... buena es, sin por ello resultar invasiva, exclusiva... aburrida.
El currículo ordinario, el reglado, antes y ahora, para mí nunca ha sido ni bueno ni malo, me lo he tomado como necesario, le he tenido en cuenta sin hacerle mucho caso y he aceptado su utilidad como guía ante una responsabilidad de área cuando me ha tocado sacar adelante materias concretas como las de lenguaje o matemáticas. Otro tanto respecto al libro de texto, lo he utilizado como marco general de contenidos a tratar, lo he utilizado sin aceptarlo como un catecismo y ha sido una fuente más, entre otras, para trabajar en clase. La digitalización de contenidos y las visitas a Internet me recuerdan a las antiguas diapositivas y/o transparencias para proyecciones en clase o las animadas visitas a las bibliotecas a la búsqueda de información, elaboración de murales o realización de periódicos de clase. Los medios ahora son mejores y eso ayuda.
Construir el conocimiento y protagonizar el propio aprendizaje... más de cien años de pedagogía nos contemplan; conductismo, constructivismo, cognitivismo, educación emocional, aprendizaje funcional, pedagogía activa, principio de individualización, globalización de contenidos, educación personalizada, escuela nueva... Hagámoslo ¡¡¡ .
He respondido pocas de tus preguntas porque también son mías.

Javier Escajedo Arrese dijo...

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Añadido porque el límite del número de caracteres cerró el anterior comentario sin llegar a su final...
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...He respondido pocas de tus preguntas porque también son mías. El ejercicio docente produce preguntas, la teoría pedagógica analiza situaciones y las respuestas cuando lo son están ligadas a la práctica de cada cual.
Saludos Juan Carlos.

Juan Carlos Muñoz Díaz dijo...

Javier.

Cuando alguién "para el barco",como dice Miguel Ángel, se aisla de la vorágine de tareas que conlleva la escuela, y se para un momento para reflexionar sobre lo que hace, pues suelen salir comentarios como los tuyos. Y claro que se queda sin espacio para escribir, hay tanto que contar...

Gracias por tu aportación

Anónimo dijo...

Cordialement pour le partage de l'information avec nous sur juancamef.blogspot.ru.