sábado, 5 de enero de 2013

¿APRENDER ES DIVERTIDO?

Acabo de leer un comentario en el que se recordaba que en la película "Matilda" aparecía pintada una frase, a modo de advertencia,  sobre una de las paredes de la clase donde estudia esta niña  “si te estás divirtiendo es que no estás aprendiendo”. Se trataba de una crítica a la enseñanza tradicional.

Esta frase me ha dado que pensar...

En Educación Física, donde el juego se convierte en contenido, método y tarea que impregna a todo el proceso de enseñanza y aprendizaje del área, al menos en primaria (y también se puede en Secundaria), deberemos constatar que el alumnado puede aprender divirtiéndose.

No obstante, algunos colegas se empeñan en desaprovechar la motivación intrínseca del área y sus innumerables posibilidades lúdicas llegando a hacerla realmente aburrida y odiosa para los niños. Parece que si no se imparte el área con un revestimiento o una intervención educativa similar al resto de las áreas curriculares es como si no se le otorgase ningún tipo de entidad científica o académica. Y es que precisamente, por las características propias de nuestra área, que la hacen diferente a las demás, tenemos que utilizar la diversión y la recreación como un elemento motivacional que acompañe al aprendizaje.


Claro que la EF no es sólo divertimiento y que hay muchas otras cosas. Pero sin diversión será mucho más complejo desarrollar y adquirir los objetivos y competencias básicas del área. ¿Por qué hacer de la escuela o del instituto un lugar serio? ¿Por qué hacer de la enseñanza y el aprendizaje algo rutinario? ¿Por qué hacer de la Educación Física algo aburrido? 

¿Y en el resto de áreas curriculares?  ¿puede existir diversión en el aprendizaje?

Pues claro que si....

Existen múltiples estrategias para ello. Eso no quita que haya momentos más serios, también ocurre en Educación Física. El secreto es compaginar ambos periodos. La diversión empieza por la cara del maestro/a, por su actitud ante sus alumnos. Si se muestra alegre y con ganas de enseñar, ya habrá dado un paso muy importante. Porque, en ocasiones, grandes docentes se pierden detrás de un rictus pétreo. Si el proceso de enseñanza y aprendizaje es un proceso comunicativo, no cabe duda que una actitud positiva favorece dicho diálogo e interrelación. Si además, hacemos al alumno protagonista activo de su propio aprendizaje le estaremos allanando el camino para que los pasos sean de gigante. Si además preveemos alguna actividad lúdica dentro de nuestras programaciones pues "miel sobre hojuelas". Si las actividades son en equipo, más divertidas aún,...

Como veis no existen recetas mágicas, todos conocemos las estrategias para hacer el aprendizaje más ameno. Cuando la intervención educativa sigue estos preceptos seguro que los alumnos se divertirán aprendiendo. No pensemos que sólo lo que causa risa es divertido, existen otras formas de divertirse, por ejemplo, cuando se logran desentrañar los pasos a seguir en la resolución de un problema, cuando uno puedo hablar y aportar sus opiniones y éstas son respetadas por los demás, cuando se realizan actividades de investigación y después se exponen a los demás, cuando se ha realizado un buen trabajo y recibe el reconocimiento de los demás,...

Pero, como apuntaba anteriormente, para que aprender sea divertido es fundamental que enseñar también lo sea...

1 comentario:

David EF dijo...

Ole, ole y ole. Una gran entrada.
Soy maestro de Educación Física y coincido totalmente con usted en que la diversión y la recreación no debe estar reñida con nuestra àrea, es más, me atrevería a decir que el maestro/ a que no inyecte grandes dosis de recreación, juegos y tenga un pensamiento lúdico, no estaría impartiendo a sus alumnos/ as el carácter, la esencia de nuestra preciosa asignatura.